Mein Engel über den Himmel ~ IV. “La Cacería”. (cont.)

XXXI. El teléfono y dos tazas de té.

   Lucius no tardó mucho en llegar al cuartel, sorprendiéndose por el excesivo movimiento de todos alcanzando a resaltar caras familiares entre la multitud de personas que se empujaban entre sí. Buscó quien pudiera ayudarle y siguiendo indicaciones finalmente cruzó el mar de gente y llegó hasta la puerta del despacho de Stern. Dentro Christine estaba de espaldas mirando hacia afuera y el Capitán en su escritorio llenando una torre de papeles. Antes de que pudiera decirle algo, Christine se abalanzó contra él en un abrazo fuerte y entrañable, como una niña pequeña aferrándose al regazo de sus padres después de haberse caído de un árbol, sus ojos vidriosos y su voz cortada preocuparon de más a Lucius quien se vio forzado a preguntar qué es lo que sucedía. Stern hizo todo lo posible por tratar de explicar a grandes rasgos lo que había ocurrido, pasaron unos minutos en silencio, la mente de Lucius trataba de figurarse lo que le habían contado; la confusión, el llanto de Christine, la multitud de personas fuera, todo era un caos pero intentó conservar la calma. Él por su parte había tolerado la presencia de Lena solo por ser amiga de Christine, sin embargo jamás confió plenamente en ella y hasta donde sabía, Darla tampoco; y era un momento preciso para exclamar “Te lo dije“, pero no le pareció correcto así que se ahorró el regaño, limitándose a consolar a la pequeña mujer que tenía entre sus brazos. La puerta se abrió a sus espaldas y entró Abigail con una charola en sus manos, Lucius volteó rápidamente y se quedaron mirando frente a frente; dibujando una gran sorpresa en sus rostros, ella dio un paso atrás, casi saliendo del despacho, pero fue detenida por orden de Stern, quien le pidió llevarse las tazas vacías; sin decir nada y con la charola cubriendo su rostro rodeó lentamente a Lucius, completamente avergonzada dejando mostrar un rubor excesivo en sus mejillas. Tomó las tazas, las puso en su charola y sin levantar la mirada caminó en silencio hacia la puerta, hizo una reverencia para entonces desaparecer detrás. Después de un silencio incómodo Lucius volteó su mirada hacia el Capitán y sin decir nada, Stern le explicó la inusual presencia de Abigail en el cuartel, dándose a entender brevemente, Lucius prefirió no agregar nada al respecto. “Bueno, ese será su problema, no mío” pensaba mientras llevaba a Christine a uno de los sillones para sentarse y tratar de escudriñar lo que estaba sucediendo. El alumbrado público comenzaba encenderse. Los teléfonos en la oficina sonaban sin descansar.

   El teléfono de Stern sonó un par de veces más hasta que obligadamente atendió la llamada. Era Marcovick, al parecer se había enterado de lo que sucedió y venía en camino, llegaría alrededor de las 8:30 pm. No podía ser peor para el Capitán.

*

   El pueblo estaba calmándose poco a poco, Nadia sabía que algo extraño había pasado en la mañana y desde su balcón podía verse un gran movimiento en la gente así como una débil columna de humo en las afueras del pueblo, posiblemente donde estuvieran los molinos. No lograba entender nada aunque algo se sospechaba. La noche anterior la casa había estado muy activa y era posible que tuviera algo que ver, el cielo sobre el pueblo mostraba una extraña aurora casi invisible que se extendía probablemente unos tres kilómetros a la redonda además de aquel extraño resplandor del otro lado del valle. Se levantó de su silla y entró a la casa. Bajó a la cocina y calentó agua para el té. Sacó dos tazas de la alacena justo en el momento en que el reloj marcó las 9:00 pm.

~Katzenberg.

~ por Katzenberg en julio 8, 2014.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: