Mein Engel über den Himmel ~ III. “El Umbral”. (cont.)

XXIII. Liberando a los demonios ancestrales.

      Stern tomó asiento luego de saludar a Meier, también se le ofreció un poco de té el cual fue recibido más que nada por cortesía, se quedó meditando unos momentos esperando que alguno de los jóvenes tomara la iniciativa para hablar pero tras encontrarse con una negativa decidió tomar las riendas del asunto. Naturalmente le era complicado hablar del asunto en especial porque tenía ya casi medio siglo de antigüedad. Pidió permiso a Christine para tomar el retrato y después de unos segundos de contemplación añadió:

   –Recuerdo esa fotografía. Fue en…¿qué? en verano de 1920. Yo tendría ya 40 años en ese entonces, recién cumplidos. Jon 42; tus padres Lucius, Victor y Darla tendrían me parece que 27 y 25 respectivamente, ustedes tendrían apenas 6 años; Amanda, tu madre, Christine me parece que tendría 23 años, si no me falla la memoria, todavía no nacías. Los únicos que faltan ahí son Eric y Julia Engelberg que se encontraban fuera en ese entonces, fue Basil, el hermano de Eric quien asistió al retrato.– El capitán señaló a un tipo raro y cadavérico con una expresión ansiosa que estaba parado hasta el final de la fila, a la izquierda. Tenía un porte aristocrático, con sombrero alto y bigote, probablemente tendría unos 30 años en ese entonces. El capitán comentó que Basil desapareció poco después de esa foto, curiosamente coincidiendo con el regreso de Eric y Julia a la casa. Christine seguía atónita por ese extraño descubrimiento, no dudó en preguntar más acerca de su madre, dándose cuenta que apenas la conocía. –Christine, tu madre nació aquí efectivamente, pero sus padres portaban el apellido Silbermann. Como te imaginarás, eres descendiente de las familias fundadoras del pueblo, sin embargo fue precisamente tu madre quien quiso romper con ese vínculo yéndose a vivir a Inglaterra y eventualmente cambiándose el apellido, es por eso que tu ya naciste como Silverman.

   -¿Por qué quiso romper ese vínculo? ¿Qué fue lo que sucedió para que quisiera volver a comenzar?

   El capitán dio un sorbo a su té y luego de un suspiro exhausto añadió: –Tres años después de la fecha de esa fotografía, Eric y Julia ya se habían establecido en la mansión, Nadia apenas era una niña, en ese entonces la casa disponía de mucha servidumbre así como una voluptuosa fortuna almacenada durante años, sin embargo, comenzaron a ocurrir situaciones fuera de lo común en el pueblo, desapariciones, alucinaciones entre la gente, todos culpaban el efecto de la post-guerra, sin embargo el verdadero terror se desató cuando inexplicablemente comenzaron a aparecer muertos algunos de los descendientes de los fundadores, los padres de Lucius y Nadia entre ellos. Sin embargo, fueron estos últimos los que causaron mucha controversia, sobre todo por la brutalidad de los asesinatos, en especial el de Julia ¡Dios! Aún puedo recordar esa escena, toda la habitación estaba bañada en sangre, había cuerpos por todas partes, ni siquiera las sirvientas se salvaron ese día, lo que más recuerdo es un extraño olor a lavanda (…) que cubría todo el lugar…- Hizo una pausa reflexiva, como si de pronto se hubiese aflojado una cerradura oxidada, dando paso a recuerdos y silogismos más profundos. Giró su mirada en seguida para conectarla con la de Meier unos segundos, entonces prosiguió: -… la seguridad interna del pueblo no se encontraba tan reforzada como ahora. Un mes después de lo de Julia, Eric fue encontrado con un tiro en la cabeza en su estudio ante la mirada de Nadia quien aparentemente lo encontró ¿Cómo crees que afectaría a una niña de 8 años presenciar la horrible muerte de sus padres? Temiendo lo peor Amanda decidió escapar del país y se alojó en Inglaterra, un año después naciste tú Christine. Ahora comprendo que fue ella quien tomó la decisión más inteligente, simplemente olvidó todo, lo dejó atrás para empezar desde cero. Eso es algo que ninguno de nosotros pudimos hacer.- Su volumen de voz fue disminuyendo lentamente hasta que pareciera que sus últimas palabras eran para sí mismo. Viendo que su viejo amigo comenzaba a divagar Meier interrumpió la plática.

   –Después de la muerte de mi hermana y su esposo, Nadia fue enviada a Hamburgo, con mis padres que residían allá en ese entonces. Con Basil desaparecido no había nadie más que asumiera una responsabilidad concreta, así que como único hermano residente en el pueblo me vi obligado a intervenir. Tomando cartas, haciendo declaraciones, llenando formularios, un proceso tan exhaustivo que me gusta creer que fue el culpable de mi enfermedad. Evan no me va a dejar mentir, eran jornadas completas de papeleo y testimonios. Fue entonces cuando la Asamblea nos asignó a Marcovick para asistir el caso, fue tan curioso cómo al llegar él todo se comenzó a nivelar. Sin embargo, cuando se leyó el testamento de Eric, se resaltó que era Nadia quien heredaba universalmente todos los bienes y derechos de la familia, entonces no hubo más remedio que traerla de vuelta al infierno.

~Katzenberg.

~ por Katzenberg en mayo 28, 2014.

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