Mein Engel über den Himmel ~ III. “El Umbral”. (cont.)

XXII. Navegando entre dos mareas.

   Jon Meier era un hombre delgado, con un porte muy débil, acentuado por su evidente artritis más aparte el plateado de su cabello que combinaba suavemente con el azul de sus ojos, sus ojos que precisamente reflejaban una gran fortaleza a pesar de su estado, así como un cansancio terrible que le azotaba la espalda en forma de años. Era viejo, más viejo incluso que el capitán. Estaba sentado en un sillón con forro de terciopelo rojo, al igual que el resto de los sillones que estaban ya desgastados por el tiempo. Dijo algo en japonés dándole una posible indicación a su sirvienta, quien eventualmente traería té y algunas tazas, después desapareció sin decir nada. Meier tomó su propia taza de té y se la acercó a su arrugado rostro con intención de dar el primer trago.

-Así es señorita, soy tío de Nadia Engelberg, más bien hermano de su madre, que en paz descanse. ¿Pero quién eres tú? Si puedo preguntar…

-Mi nombre es Christine Silverman…- En el momento en que terminó de decir su nombre, el viejo Meier titubeó a darle un sorbo de té, mandó su mirada consternada hacia su costado, donde descansaba una cómoda con varios retratos encima decorando todo el lugar. Lucius percibió la sorpresa de su maestro y discretamente miró hacia donde él estaba viendo, logrando enfocar un retrato en particular. -…he estado visitando a Nadia, bueno al menos no últimamente, me parece una persona muy enigmática ¿Sabe a lo que me refiero?

Entonces eres tú. Había escuchado rumores sobre alguien entrando a la mansión. El capitán me dijo que eventualmente aparecerías por aquí, lo que más curiosidad me da es tu relación con los hermanos VanFleet.- Mientras Lucius intentaba describirle lo que sucedió aquella noche además de la extraña aparición de Nadia en plena calle, Darla también se quedó sorprendida por el relato, se quedaría callada el resto de la visita. -(Ya veo, así que ha comenzado a manifestarse fuera de la casa…) Miren, algo extraño va a suceder, así que mi recomendación es que tengan mucho cuidado con todo esto, por su bien. Nadia es una buena persona, pero me temo que hay fuerzas, fuerzas muy peligrosas detrás de todo esto. Entre menos se involucren, será mejor para ustedes… yo mismo no he entrado a esa casa desde que mi hermana murió, y no solo eso, ella murió dentro de la casa, al igual que Eric, así como todos los familiares que le han precedido con su apellido. Solo unos pocos han logrado escapar de ese terrible destino. Esa casa no es un lugar al que se vaya como recreación o visita eventual.

Cuando entré por primera vez, tuve una sensación extraña, como si todos mis recuerdos fueran congelados de un momento a otro, sentí mi cuerpo muy pesado y casi de inmediato comenzó a dolerme la cabeza… ¿A qué se refiere con ese “Terrible destino”? Yo no pertenezco a su familia, si eso es lo que quiere decir…

Tu caso es distinto jovencita, por alguna razón que de momento desconozco, se te permitió el acceso a la casa. La Asamblea debe estar considerándote de gran importancia… ¿Ves ese cuadro? El que está a mi derecha, el grande con filos dorados. En ese retrato estamos todos los descendientes de las familias pioneras en llegar al pueblo, así como todos los involucrados en el caso Engelberg.- Ni Lucius ni Christine entendían de lo que hablaba el viejo, mucho menos Darla, que había comenzado a alterarse. Christine se acercó al cuadro y lo tomó en sus manos; 18 personas había ahí retratadas, la mayoría eran naturalmente desconocidos para ella, aunque de momento no pudo evitar sorprenderse al resaltar entre todos la figura joven de su madre, dos personas a su derecha estaba el capitán Stern junto a Meier, el retrato había sido hecho en la plaza central del pueblo, frente al reloj del parque, donde ahora reside la biblioteca.

-Es mi madre… mi madre está aquí ¿Qué significa eso? Se supone que mi madre nació y creció en Inglaterra, yo misma nací allá ¿Qué hace en un retrato de los fundadores del pueblo?- La consternación de Christine fue tan eventual que Lucius tuvo que acercarse para confirmar la observación, encontrándose también con que sus padres estaban en el retrato. Todo comenzaba a tornarse muy extraño y no pudo controlar sus deseos salvajes de descubrir toda la verdad al respecto. En eso, entró la sirvienta de Meier acompañada de Evan Stern, era el momento preciso para hacer las preguntas precisas pero Lucius se vio en medio de dos mareas que le eran imposibles de controlar. Por un momento rebotó en su mente el término “Terrible destino” pero de momento no podía hacer nada al respecto más que enfrentar cualquier cosa que se pronto se le precipitara encima.

~Katzenberg.

~ por Katzenberg en mayo 26, 2014.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: