Mein Engel über den Himmel ~ III. “El Umbral”. (cont.)

XIX. Es tan peculiar.

   –Todavía no se ha encontrado una explicación razonable sobre lo que sucedió anoche; pudo haber sido un fenómeno meteorológico o simplemente un caso masivo de histeria provocada por la guerra. Cada vez corren más rumores sobre la rendición del país y existe una gran interrogante de lo que sucederá después, es natural que las personas se sientan inseguras y crean real cualquier cosa que se les venga a la mente.

   –¿Quiere decir que todo fue una alucinación? ¿Cómo puede decir semejante atrocidad? ¡Eso fue real! Sucedió frente a nuestra nariz. Usted no vio lo que nosotros vimos

   –Tienes razón.– Interrumpió Stern mientras Lucius se levantaba del asiento.- No estuve presente, pero eso no significa que me encuentre ajeno a todo conocimiento. Más personas reportaron ver esa cosa volando en el cielo pero de todos, solo ustedes dos afirman haber visto algo diferente y debo decir que me preocupa. Verás, los reportes sobre extrañas aves han estado llenando los titulares desde hace varias semanas, no es algo nuevo, sin embargo Christine y tú han logrado dar una descripción precisa sobre esa cosa: “Una mujer con enormes alas afiladas que viste solamente un paño de tela vieja en la cintura, tiene cuernos y unos grandes ojos púrpura.” Y por supuesto, esperan que crea esto.

   –No señor, no esperamos nada. Christine está en shock, tuve que llevarla a su casa porque estaba al borde del colapso. Sé lo que vi, esa cosa no es ningún ave… y luego ella. Capitán, usted conoce a todos en el pueblo, está familiarizado con lo que le sucede a cada quien pero dígame ¿Quién es Nadia Engelberg?

   –Eso, muchacho, es algo que no te podría explicar con palabras.

   Luego de intentar tranquilizar a Lucius cambiando de tema, Stern no podía quitarse de la cabeza esa necesidad de hablar con Marcovick y tratar de averiguar qué es lo que ha estado sucediendo. Mientras la ofrecía otra taza de café escuchó murmurar a Abigail desde su celda, eso llamó la atención de Lucius quien preguntó cómo se encontraba. Evan encogió los hombros y cruzó los brazos, luego con un tono condescendiente agregó:

   –A veces hace eso, canta sola, habla frente al espejo. Hace tres días uno de los guardias nocturnos dice que habló con ella durante horas y dice haber descubierto por qué su padre los abandonó. Ese joven perdió a su padre en 1924 en una batalla al norte de Baviera, su madre estaba resentida con él y le dijo a sus hijos que los había abandonado por otra mujer. ¿Cómo descubrió la verdad? No lo sé. Cuando llegué, él estaba sentado frente a la celda de la niña, sin zapatos y cantando una canción judía con ella. Temiendo lo peor le dí la noche libre, cuando regresó actuó como si nada hubiera ocurrido. Es una chica muy peculiar, cada vez causa más empatía entre todos nosotros, no creo que sea una delincuente, aunque se le juzgue por ello, más bien creo que es otra pobre alma que sufre como todos nosotros.

No lo sé capitán, cada vez entiendo menos lo que sucede en este maldito pueblo.

~Katzenberg.

~ por Katzenberg en abril 21, 2014.

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