Mein Engel über den Himmel ~ II. “El Desprendimiento”. (Cont.)

X. Acariciando un recuerdo.

   El gato más viejo del clan había muerto. No solo era el patriarca más respetado de la región sino uno de los más sabios dentro de la misma especie. Su tercer hijo lo había encontrado en una de las esquinas del jardín trasero, cerca del Solarium, probablemente sucedió en la noche y recordaba que desde hace unos días había estado ausente el viejo, sobre todo desde la visita de ese extraño pájaro hace un par de semanas, la impresión había dejado secuelas en todos y naturalmente el patriarca había sido el más afectado (todos recuerdan que fue él quien primero vio al ave misteriosa levantarse) y ahora estaba muerto. Pronto quedaría definir entre los 5 hermanos quien tomaría el lugar de su padre como nuevo líder del clan pero momentáneamente solo podían pensar en lamentar la pérdida del viejo. Era un día triste para el clan de la colina.

   Durante su tradicional caminata matutina por la avenida principal, el Capitán había estado pensando en visitar a su hermano menor, quien vivía aún en Frankfurt aunque sabía que en estos momentos no era nada prudente cruzar el país y dejar el pueblo cuando más necesitaba de protección, particularmente luego de lo que había estado sucediendo lo cual había atraído la atención de la Asamblea quienes habían estado presionando acerca del caso. Stern no comprendía por qué crecía tanto el interés en algo que de entrada no se confirmaba que hubiera sucedido, sin embargo la conmoción entre los lugareños se hinchaba conforme pasaban los días y eso le molestaba. Mientras se acercaba al cuartel no pudo evitar pensar en el dulce aroma a pan recién horneado que se desplazaba por el aire, tal aroma (y probablemente sabor) le recordaban su lejana infancia cuando su madre preparaba manjares caseros, eran buenos días, días antes de la guerra y la destrucción, antes del aislamiento. Continuó caminando hasta llegar a la oficina, tranquilamente subió los escalones y abrió el portón, al llegar a su despacho se topó con un joven llamado Lucius VanFleet que hablaba con varios oficiales, en cuestión de segundos todos se abalanzaron preocupados hacia Stern: otro cadáver había sido encontrado.

   Nadia se sentía afortunada de poder ser testigo del extraño ritual de despedida de los gatos, muchos habían muerto antes pero éste caso era especial, ella sabía que ese gato en particular (el más viejo con pelaje gris atigrado) disponía de un rango especial entre el resto, lo cual confirmó en estos momentos. Uno de ellos volteó y la miró fijamente, provocándole un malestar casi instantáneo, sintió vergüenza por su indiscreción y se retiró de la ventana. Decidió darles un poco de privacidad, así que regresó a la biblioteca donde originalmente había estado pasando toda la mañana.

~Katzenberg.

~ por Katzenberg en febrero 12, 2014.

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